Organizar una boda trae consigo mucho gasto. Es un acontecimiento tan especial que, rara vez, somos capaces de pensar en reducir costes. La ilusión, la idea de que sólo lo vas a hacer una vez en tu vida y las ganas de llevar a cabo la boda que siempre habías soñado, hace que abramos el puño y cerremos los ojos cuando la cuenta va subiendo.
Hay que ser consciente y, de hecho, la mayoría de las parejas lo son, del nivel adquisitivo tanto tuyo como el de tu entorno, que es donde se encuentra la mayor parte de tus invitados. No puedes pretender organizar una boda como la de las casas reales, cuando tú y tus invitados no vivís en palacios.
Si sumas todos los elementos a tener en cuenta para la celebración de una boda, desde los adornos florares hasta la tarta nupcial, la factura sube a unas cifras importantes. Aunque, ...